jueves, 3 de septiembre de 2015

Always in this place.


Te quiero, enano
03/09/12


Someday in the future, we will look back
On your smile everyday
Our thoughs and feelings will combine to form a new World Line

viernes, 28 de agosto de 2015

AMViernes ▶ You're the one

No quería perder la costumbre con muchas de las secciones del blog, así que aprovechando que es viernes os traigo un nuevo AMV (Anime Musical Video), esta vez centrado en una de mis parejas favoritas de la animación japonesa, Edward y Winry, de Full Metal Alchemist. Las escenas pertenecen a la adaptación de Brotherhood, que resulta más fiel al manga original. Espero que os guste y disfrutéis del fin de semana y de los pocos días que quedan de Agosto... yo por lo general no he tenido un verano propiamente caluroso xDD


¡Recordad, un blog se alimenta de vuestros comentarios! ¡Gracias!

jueves, 27 de agosto de 2015

Mereció la pena


Más de cuatro meses han pasado desde que me despedí de este blog y de España para dar comienzo a lo que se ha convertido en una las mayores aventuras de mi vida hasta la fecha. Recuerdo las despedidas, las últimas semanas de papeleos, nervios, maletas y más nervios. Recuerdo el día que me despedí de mi hermano y de mi perro para marchar a Málaga y coger el vuelo que me llevaría a mi destino. Recuerdo ese momento en el que me quedé sola en la habitación del hotel, cuando el silencio se apoderó de mi espacio, me miré al espejo y el pánico comenzó a apoderarse de mí, preguntándome si todo esto valdría la pena. Recuerdo esa tarde en la que conocí a quien ha sido hasta el día de hoy mi compañera de residencia, de piso, de trabajo y de vida. Recuerdo esa cena junto a mis padres, a aquel camarero malagueño que no paraba de contar chistes en el restaurante del hotel. A esa noche que hablamos por primera vez recostadas en nuestras camas, compartiendo nuestros nervios, incertidumbres y miedos. 

Recuerdo la amarga despedida, las lágrimas y pasar el control para coger el avión.

¿Quién iba a decirnos a nosotras todo por lo que hemos pasado hasta ahora en Huddersfield? Desde llegar y conocer a tanta gente nueva, sufrir en nuestra primera residencia, hacer nuestras primeras compras por el centro con los demás, asistir a nuestras dos semanas de training, pisar por primera vez nuestra planta en el hospital, conocer la ciudad, su parque, su centro, su gente... conocernos los unos a los otros. Sufriendo la distancia de nuestros seres queridos, recibiendo el apoyo de todos. Comenzar a hacer turnos dobles de doce horas con un nivel B2 de inglés que, sinceramente, en Inglaterra no te sirve de nada, sobre todo si vienes a vivir al norte y conoces tantos, variados y pintorescos acentos que te hacen pensar si realmente sabías o no manejarte con el idioma antes de conocer todo esto. Para qué nos vamos a engañar, a día de hoy seguimos sufriendo con ello. Pero poco a poco, la cosa mejora. O eso creo. Jeje.

Recuerdo esa inesperada apendicitis y todos y cada uno de los presentes turnándonos para atenderte en todo lo que fuera posible. Recuerdo esas tardes y noches en el Warehouse, esas comidas en el Lord y esas visitas al Greenhead Park cuando el buen tiempo lo ha permitido. Recuerdo la noche que vimos por primera vez Eurovision fuera de España, y tuvimos la oportunidad de votar a nuestro propio representante.

Ayer italiano, hoy libanés... y pasado mis primeras noches de guardia. Recuerdo a muchos de mis pacientes, sus nombres, sus problemas, sus miedos. Y me daba cuenta, entonces, de que era una egoísta al pensar que yo lo estaba pasando mal cuando ellos debían acarrear con una enfermedad durante el resto de su vida, con las consecuencias irreparables de un accidente o lidiar con múltiples discapacidades. Y el esfuerzo que ponían, y ponen, en la rehabilitación.

Recuerdo mi visita a Leeds, una semana antes de volver a España después de dos meses. Se me hicieron tan cortos esos diez días... días donde hubo desde un concierto sinfónico de viajes en el tiempo en Madrid hasta una boda al otro lado del Mediterráneo. Regresé y lloré, con un sentimiento amargo y desagradable en el pecho. Pero que, con la rutina y vuestra compañía, fue desapareciendo.

Recuerdo una media de tres mudanzas dentro de dos residencias diferentes. Y llegó la cuarta y definitiva, para movernos aquí, a nuestra casa. Una casa al lado de un cementerio propiamente inglés, rodeados de mucho verde y gatos invasores. Y olores sospechosos.

Pero para qué nos vamos a engañar, es nuestro hogar, dulce hogar.

Y de esas últimas semanas hasta el día de hoy, me he propuesto nuevas metas, y he cumplido otras tantas: apuntarme al gimnasio, comer más variado y sano, mejorar poco a poco mi inglés y superar con creces mis primeras cinco noches de guardia como la segunda enfermera cualificada en mi planta. Y tras el último cambio de turno y dos días de descanso, rodeada de personas maravillosas y buenos momentos, he decidido que ya era hora de volver a mi blog y deciros que me siento a gusto aquí, que me encuentro bien y estoy disfrutando de la experiencia al máximo.

No os voy a engañar, ponerse a escribir conlleva un doble esfuerzo estando aquí. Tienes la responsabilidad de una casa que cuidar, unas relaciones que mantener y gente lejana a la que atender cuando el tiempo te lo permite. Y, por supuesto, dedicar un poco de tiempo para ti mismo y desconectar.

Pero quiero intentar que este blog siga adelante, que me siga viendo crecer y esforzándome por lo que decidí ser en la vida, una persona que cuida de las demás.

Quiero dejar algo claro: es duro. No todo es de color de rosa, y muchas veces nos venimos abajo, porque somos humanos. Tenemos derecho a preguntarnos qué narices hacemos aquí, en un lugar ajeno a nuestro idioma y costumbres, alejados de las personas que más queremos y nos quieren... 

Y a pesar de ello, echo la vista atrás y no me arrepiento de haber tomado esta decisión. 

Realmente, mereció la pena.

PD: ¿Os he dicho que me he vuelto adicta al té? Malditas y dulces costumbres británicas.

martes, 7 de abril de 2015

¡Me marcho a tierras inglesas!


Pues sí, gentecilla. He estado muy desaparecida desde mediados de Marzo y la razón ha sido, básicamente, mi falta de tiempo: preparando mil cosas, arreglando papeles, despidiéndome de mi novio, de familia, amigos... y es que me voy a Huddersfield, una ciudad situada entre Leeds y Manchester, Inglaterra. Pasado mañana pongo rumbo a una nueva vida y comienzo a trabajar en un hospital, por fin ejerciendo mi vocación tras tantos años de lucha por conseguirlo, la enfermería. Estoy nerviosa, pero también feliz. Es una oportunidad que no puedo dejar pasar y de la cual seguro que me enriqueceré de conocimiento y grandes experiencias que sólo se pueden vivir cuando una persona tiene que adaptarse a un país extranjero. 

¿Qué pasará con el blog? Pues, si queréis que os diga la verdad, todavía no lo tengo muy claro, pero de seguro que no pretendo abandonarlo. Conozco a algunas personitas del mundo blogger que, mudándose a un país extranjero (dos casos que seguía y sigo bastante son los de Binilla en Alemania y Mizu en Japón), dedicaban/dedican una parte de su rincón a contar sus peripecias por ambos países. Y puede que a eso me dedique las próximas semanas, a relataros un poco mi experiencia en tierras británicas. Y quizás no le dedique mucho tiempo, porque tengo otros deberes, aparte del trabajo y seguir perfeccionando el idioma y estudiando, también ayudar en otras páginas, foros y revistas online. Pero no faltará entrada semanal, ése será mi principal objetivo. 

Y me despido, no sin antes agradecer todo el apoyo de familia, amigos, mi niño y de vosotros, porque hay gente que me sigue tanto por aquí como en las redes sociales y me ha preguntado muchísimo. Gracias, de corazón.

La próxima vez, os hablaré desde Huddersfield (espero que llegue de una pieza junto con todo el equipaje jajaj) ya instalada en la residencia. Hasta entonces, bye, bye!

sábado, 14 de marzo de 2015

Videojuego – Bravely Default


                           Ficha y sinopsis                           
● Título original: Bravely Default: Flying Fairy ● Plataforma: Nintendo 3DS ● Año: 2013 ● Género: RPG ● Tráiler: ¡Ver! ● Mi puntuación: ★★★★★ (10)

Sinopsis: Tiz Arrior es un joven pastor, amable y honesto, que pasa sus días en el pueblo de Norende junto a su familia. Un día, paseando a las ovejas, presencia cómo su pueblo es engullido en la oscuridad. El pastor despierta en la ciudad de Caldisla, y decide ver con sus propios ojos lo que le ha ocurrido a su aldea. En lo más alto del barranco de Norende es testigo de cómo su hogar ha desaparecido, siendo sustituido por un gigantesco abismo. Es en ese momento cuando conoce a Agnès Oblige, una hermosa muchacha que procede de un continente lejano y dice formar parte del linaje del templo del viento, siendo la última vestal tras que el cristal del viento cayera en la oscuridad. Su legado consiste en rezar a los cristales que existen en el mundo de Luxendarc y protegerlos para así mantener la paz del mismo. Junto a ella viaja Airy. una pequeña hada de cristal que predice que Tiz acompañará a Àgnes en su misión de restaurar la armonía de los cuatro grandes cristales. A ellos se unirán Ringabel, un apuesto y joven galán con amnesia y Edea Lee, una chica con mucho carácter y un gran sentido de la justicia. Juntos les esperará un viaje lleno de aventuras y peligros...

*****


A finales del 2014 terminaba uno de los videojuegos que más he disfrutado en toda mi vida. A pesar de habérmelo tomado con calma desde que lo empecé allá a mediados de abril, y habiéndolo terminado a finales de noviembre, llegó un momento en el que no podía separarme de la consola. Enganchada, absorta y encantada con esta maravilla de RPG que se ha convertido en uno de mis juegos favoritos por excelencia. Haberle dado un diez de diez en mi puntuación final era obligado tras todo lo que he sentido con su historia, sus personajes, su música, el precioso diseño, y por supuesto con la modalidad de juego que Bravely Default nos presentaba.

El juego trata no sólo de experimentar con la nostalgia creada a partir de la historia más clásica de Final Fantasy, la de los cristales y los cuatro héroes de la luz. No, da un paso más allá con una trama que, presentando tintes sencillos como la fuerza de la amistad, los valores o la justicia, también atrapa al jugador con aspectos más duros y trágicos. Si bien parece que en un principio el desarrollo de la historia se presenta de una forma bastante conocida en este tipo de RPG, acaba sorprendiéndote a mitad del mismo con giros totalmente inesperados. 

Los cuatro protagonistas, claramente predefinidos y de orígenes totalmente diferentes, no se quedan estancados y van creciendo espiritualmente a lo largo de la aventura. Tiz, un joven pastor que jamás ha portado un arma, irá reuniendo el valor necesario para proteger y acompañar a la vestal del viento en su viaje; Àgnes, una muchacha asustadiza que nunca había salido de su templo, irá descubriendo el exterior e irá aprendiendo a confiar en las personas; Edea, una chica con mucho carácter que comprenderá que no todo es lo que parece en el mundo y deberá tomar duras decisiones; y por último, Ringabel, un joven Don Juan que no dejará de intentar sorprender a Edea con sus encantos, y quien intentará ir recuperando la memoria poco a poco y recordar quien es. Es imposible no encariñarse con ellos al verlos madurar y crecer.

Y el juego no se queda estancado en las escenas de la trama principal, sino que, de vez en cuando, tendremos la opción de leer conversaciones entre los cuatro amigos, hablando de cosas tan rutinarias como la comida, el aspecto físico o verles riendo entre ellos tras hacerse bromas. O bien, peleando en algunas ocasiones por choque de personalidad u opinión. Te entretienen, te hacen reír o al menos sacarte una sonrisa. 

Como cualquier clásico de la saga Final Fantasy, dispondremos de un mapamundi que se irá abriendo ante nosotros conforme avance la historia. El mundo de Luxendarc es muy amplio y bello: desde tierras verdes, exploraremos bosques venenosos, desiertos, montañas, castillos y campos de batalla. Todo a través de las ya tan conocidas mazmorras. El arte visual de Bravely Default es muy característico por presentar lienzos trazados tanto de día como de noche, con un 3D muy aprovechado con el cual podemos ver cómo las ciudades de cada continente cobran vida.

El juego no tiene sólo misiones centradas en la historia principal del juego, sino que también podemos entretenernos en historias secundarias, misiones con las cuales profundizar más en diferentes subtramas, las cuales aparecerán en color azul en el mapa, mientras que las que nos hagan avanzar en la historia tendrán un bocadillo con exclamación más grande y de color amarillo. Debido a ello, completar las misiones, descubrir más sobre los personajes secundarios y rellenar el bestiario o el armamento de nuestros personajes nos dará más horas de juego aseguradas. 

Dispondremos también del Diario de D, un curioso ejemplar que pertenece a Ringabel y que, por alguna razón, lleva escrito sucesos del presente, del pasado o del futuro de los protagonistas. En más de una ocasión, los cuatro se dejarán guiar por las páginas del mismo para resolver un problema o escapar de un callejón sin salida. 

El sistema de combate, al igual que la trama, experimenta combinando elementos clásicos de los JRPGs y otros más novedosos, como los que dan título al juego: Bravely y Default. Mientras que con Bravely podremos aumentar el número de turnos de un personaje de forma sucesiva (y por lo tanto, perdiendo otros tantos sin poder atacar ni defenderse), con Default podremos sustituir ese turno por aumentar la defensa para que el daño causado por el enemigo durante el mismo sea mucho menor.


Otras características añadidas a los combates es Abilink o Invocar amigo, los cuales se aprovecharán al máximo con la conexión tanto a internet como local. Con el primero podremos usar habilidades de nuestros amigos, mientras que, como se titula el segundo, un amigo podrá ser invocado en medio de un combate y ayudarnos en una situación crítica, sea para usar un poderoso ataque contra el enemigo o curarnos cuando estemos escasos de puntos mágicos con nuestro mago blanco.

¿Pero quién es el mago blanco? Puede ser cualquiera. Bravely Default se basa en otro elemento clásico de Final Fantasy y otros RPGs, como son los llamados oficios o trabajos. Cada uno de ellos se podrá conseguir a través de un asterisco que, en la mayoría de ocasiones, poseerán nuestros enemigos. Es sencillo: si derrotamos a la maga blanca, obtendremos su asterisco y con lo cual cualquiera de nuestros personajes podrá equiparse con él y obtener las habilidades de dicho oficio, en este caso sanar y derivados. teniendo un total de 24 trabajos disponibles.

Cada uno tendrá un sistema de niveles para ir mejorando el trabajo con la experiencia obtenida en combate (puntos adicionales que se consiguen aparte de los adquiridos para subir de nivel a los personajes). La mayoría se obtendrán a lo largo de la historia principal, pero habrá algunos que sólo podrán conseguirse si nos adentramos en las misiones secundarias. Oficios que, en mi opinión, merecen mucho la pena. Y no sólo eso: las subtramas son tan encantadoras y envolventes como la trama principal y las horas de diversión se multiplicarán, haciéndonos disfrutar con más aventuras en Luxendarc.

Pasando por el concepto artístico, la historia y la modalidad de juego, pasamos a la música. Y es aquí, señoras y señores, donde se me cae la baba con esta belleza: puede que la banda sonora de Bravely Default sea de lo mejor que haya escuchado en toda mi vida. Teniéndole cariño a bandas sonoras de la talla de la saga Kingdom Hearts o el título Final Fantasy X, estoy convencida de que no podría decantarme por ninguna de estas dos teniendo la de Bravely Default delante. Obviamente, siendo crítica, estaría en el primer puesto de mi podio sin pensármelo dos veces. ¿Por qué es tan especial, os preguntaréis? En ella han participado grandes artistas, como Revo (Sound Horizon), RIKKI (quien ya participó en Final Fantasy X prestando su voz a Suteki Da Ne)... y hasta una treintena de compositores que quisieron aportar su granito de arena a esta preciosidad, que combina temas de combate pegadizos y otros tantos suaves y relajantes, trasladándonos a la naturaleza de Luxendarc. Sin olvidarnos de las composiciones que acompañan a cada ciudad, cobrando una importancia tal como el lienzo con la que se la representa. Melodías melancólicas, otras más alegres, y unas pocas más oscuras. Y, ante todo, épicas.

La traducción al castellano está muy bien cuidada, y el doblaje, tanto en inglés como en japonés, es brillante. Podremos elegir entre cualquiera de los dos, al igual que ya pasaba con el juego Ni No Kuni de PlayStation 3. Si bien yo me acostumbré al doblaje en inglés, de vez en cuando cambiaba para habituarme a las voces japonesas. Y el elenco de seiyuus (actores de doblaje japoneses) era incluso más acertado. Además del idioma, podremos elegir la dificultad del juego, pudiendo cambiarla a lo largo de la partida sin problemas. Si bien os he dicho que soy manca para los videojuegos, pasar del modo normal al fácil es algo típico de mí. Pero si sois jugadores bastante experimentados y con ganas de superaros a vosotros mismos, el modo difícil de este juego es todo un reto, os lo aseguro.

En conclusión, Bravely Default combina lo clásico con lo innovador, lo sencillo con lo complejo, lo visual con lo sonoro... naciendo de este juego una de las obras más maravillosas que ha tenido la actual portátil de Nintendo. Y puede que un soplo de aire fresco del que bien Square-Enix debería sacar provecho.




Pieza de Banda Sonora Original
Between Light and Shadow



Lo mejor: Historia sencilla con giros inesperados. Excelente caracterización y desarrollo de los personajes a lo largo de su viaje. Edea y Ringabel. Sistema de combate fresco y original. Conserva elementos clásicos que despiertan nostalgia. Arte visual y sonoro espectacular. 

Lo peor: En cierto momento el desarrollo de la historia pasa a hacerse repetitivo, pero se ha de ser pacientes con ello, pues se compensa a la larga. 

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