domingo, 12 de junio de 2016

Año nuevo y cambio de servidor, ¡Las Crónicas están de vuelta!

(Entrada escrita a 26 de Enero del 2016 en plataforma Wordpress)


Han pasado muchos meses desde que escribí por última vez en el blog. Por varios motivos no tenía demasiado tiempo libre, y cuando disponía de él sólo quería descansar y olvidarme de tener responsabilidades, a pesar de que nunca he pensado en este blog como una tarea mayor, sino un sitio dondeescribir por el mero gusto de hacerlo. A finales de diciembre pensé en volver a dar señales de vida con la venida del 2016, pero no fue hasta mediados de enero cuando decidí que ya iba siendo hora de volver a asomar la cabeza por aquí.

Sin embargo, algo también retrasó mi regreso aparte del trabajo y mi falta de organización (¡si es que soy un desastre!), y fue algo que me dolió mucho tanto a mí como a muchas personas del mundillo: la eliminación de los tres blogs de Magrat. Muchos la conocéis por el mundo de Blogger y Youtube por ser una adicta a los libros, al anime y al manga, pero ante todo una experta en el period drama y en la literatura fantástica y de época. A partir del desagradable suceso por el que tuvo que nuestra bruja del Mundodisco yo estuve dudando si seguir o no en la plataforma Blogger durante unos días. Tantos años de esfuerzo y entradas llenas de cariño y recuerdos… ¿iban a ser eliminadas algún día, así sin más, sin ningún tipo de explicación convincente?
Por ese motivo decidí mudarme a WordPress. Las últimas semanas estuve preparando y editando las entradas anteriores, comprobando que todas y cada una de ellas se habían trasladado sin problemas al nuevo servidor, aparte de administrar categorías y etiquetas (repito por segunda vez que soy un desastre y no había por donde coger la organización de los temas), y también modificar un tanto el diseño y darle un toque personal, aunque bastante sencillo dada las posibilidades que tengo ahora mismo con WordPress. ¡Sin embargo, estoy muy satisfecha con el resultado!
No prometo muchas entradas a lo largo de la semana, pero sí ser más constante y cuidar un poco más esos proyectos que he dejado de lado. Así pues, espero que siga habiendo gente que quiera leer mis relatos, reseñas odesventuras, que yo estaré encantada de seguir escribiendo para vosotros.

¿Oh? ¿Que qué es de mí últimamente? Bueno, quien me siga por las redes sociales sabe que todavía resido en tierras inglesas, en una pequeña ciudad a media hora de Manchester y sigo trabajando de lo que más me gusta en una de las plantas de medicina geriátrica del hospital❤
Y también, intentando aprovechar esta experiencia lo máximo posible a pesar de la distancia con la gente de siempre, disfrutando del tiempo libre con mis compañeros huddersfilianos (me acabo de inventar la palabra, estoy segura) y cuando no es posible aprovecharlo yo de alguna manera si no quiero volverme loca… xDD
¡Nos leemos!
PD: Quiero aclarar que tanto el nombre de un blog como de otro (Las Crónicas de Nadhia y Crónicas de Magrat) ha sido una simple coincidencia. Es posible que se llegue a alusiones de que o yo he plagiado a Magrat (entiendo que pueda verse de esa manera por haberme mudado yo también a WordPress. De hecho, he tenido que hacer varios cambios en la plantilla porque prácticamente era la misma base inicial xD) o que ella me haya plagiado a mí (teniendo en cuenta que mis crónicas llevan más tiempo con ese nombre, lo cual se puede comprobar en alguna de mis entradas pasadas).

Sin embargo, podéis comprobar que la realidad no es así, y que a pesar de no conocernos mucho en lo personal, sí que me gustaría apoyarla con su blog y si es posible algún día poder colaborar con ella en algún proyecto (Youtube todavía lo veo demasiado lejano por mi notoria vergüenza a la cámara jajaj). Queda dicho por si hay malentendidos de algún tipo😉

jueves, 3 de septiembre de 2015

Always in this place.


Te quiero, enano
03/09/12


Someday in the future, we will look back
On your smile everyday
Our thoughs and feelings will combine to form a new World Line

viernes, 28 de agosto de 2015

AMViernes ▶ You're the one

No quería perder la costumbre con muchas de las secciones del blog, así que aprovechando que es viernes os traigo un nuevo AMV (Anime Musical Video), esta vez centrado en una de mis parejas favoritas de la animación japonesa, Edward y Winry, de Full Metal Alchemist. Las escenas pertenecen a la adaptación de Brotherhood, que resulta más fiel al manga original. Espero que os guste y disfrutéis del fin de semana y de los pocos días que quedan de Agosto... yo por lo general no he tenido un verano propiamente caluroso xDD


¡Recordad, un blog se alimenta de vuestros comentarios! ¡Gracias!

jueves, 27 de agosto de 2015

Mereció la pena


Más de cuatro meses han pasado desde que me despedí de este blog y de España para dar comienzo a lo que se ha convertido en una las mayores aventuras de mi vida hasta la fecha. Recuerdo las despedidas, las últimas semanas de papeleos, nervios, maletas y más nervios. Recuerdo el día que me despedí de mi hermano y de mi perro para marchar a Málaga y coger el vuelo que me llevaría a mi destino. Recuerdo ese momento en el que me quedé sola en la habitación del hotel, cuando el silencio se apoderó de mi espacio, me miré al espejo y el pánico comenzó a apoderarse de mí, preguntándome si todo esto valdría la pena. Recuerdo esa tarde en la que conocí a quien ha sido hasta el día de hoy mi compañera de residencia, de piso, de trabajo y de vida. Recuerdo esa cena junto a mis padres, a aquel camarero malagueño que no paraba de contar chistes en el restaurante del hotel. A esa noche que hablamos por primera vez recostadas en nuestras camas, compartiendo nuestros nervios, incertidumbres y miedos. 

Recuerdo la amarga despedida, las lágrimas y pasar el control para coger el avión.

¿Quién iba a decirnos a nosotras todo por lo que hemos pasado hasta ahora en Huddersfield? Desde llegar y conocer a tanta gente nueva, sufrir en nuestra primera residencia, hacer nuestras primeras compras por el centro con los demás, asistir a nuestras dos semanas de training, pisar por primera vez nuestra planta en el hospital, conocer la ciudad, su parque, su centro, su gente... conocernos los unos a los otros. Sufriendo la distancia de nuestros seres queridos, recibiendo el apoyo de todos. Comenzar a hacer turnos dobles de doce horas con un nivel B2 de inglés que, sinceramente, en Inglaterra no te sirve de nada, sobre todo si vienes a vivir al norte y conoces tantos, variados y pintorescos acentos que te hacen pensar si realmente sabías o no manejarte con el idioma antes de conocer todo esto. Para qué nos vamos a engañar, a día de hoy seguimos sufriendo con ello. Pero poco a poco, la cosa mejora. O eso creo. Jeje.

Recuerdo esa inesperada apendicitis y todos y cada uno de los presentes turnándonos para atenderte en todo lo que fuera posible. Recuerdo esas tardes y noches en el Warehouse, esas comidas en el Lord y esas visitas al Greenhead Park cuando el buen tiempo lo ha permitido. Recuerdo la noche que vimos por primera vez Eurovision fuera de España, y tuvimos la oportunidad de votar a nuestro propio representante.

Ayer italiano, hoy libanés... y pasado mis primeras noches de guardia. Recuerdo a muchos de mis pacientes, sus nombres, sus problemas, sus miedos. Y me daba cuenta, entonces, de que era una egoísta al pensar que yo lo estaba pasando mal cuando ellos debían acarrear con una enfermedad durante el resto de su vida, con las consecuencias irreparables de un accidente o lidiar con múltiples discapacidades. Y el esfuerzo que ponían, y ponen, en la rehabilitación.

Recuerdo mi visita a Leeds, una semana antes de volver a España después de dos meses. Se me hicieron tan cortos esos diez días... días donde hubo desde un concierto sinfónico de viajes en el tiempo en Madrid hasta una boda al otro lado del Mediterráneo. Regresé y lloré, con un sentimiento amargo y desagradable en el pecho. Pero que, con la rutina y vuestra compañía, fue desapareciendo.

Recuerdo una media de tres mudanzas dentro de dos residencias diferentes. Y llegó la cuarta y definitiva, para movernos aquí, a nuestra casa. Una casa al lado de un cementerio propiamente inglés, rodeados de mucho verde y gatos invasores. Y olores sospechosos.

Pero para qué nos vamos a engañar, es nuestro hogar, dulce hogar.

Y de esas últimas semanas hasta el día de hoy, me he propuesto nuevas metas, y he cumplido otras tantas: apuntarme al gimnasio, comer más variado y sano, mejorar poco a poco mi inglés y superar con creces mis primeras cinco noches de guardia como la segunda enfermera cualificada en mi planta. Y tras el último cambio de turno y dos días de descanso, rodeada de personas maravillosas y buenos momentos, he decidido que ya era hora de volver a mi blog y deciros que me siento a gusto aquí, que me encuentro bien y estoy disfrutando de la experiencia al máximo.

No os voy a engañar, ponerse a escribir conlleva un doble esfuerzo estando aquí. Tienes la responsabilidad de una casa que cuidar, unas relaciones que mantener y gente lejana a la que atender cuando el tiempo te lo permite. Y, por supuesto, dedicar un poco de tiempo para ti mismo y desconectar.

Pero quiero intentar que este blog siga adelante, que me siga viendo crecer y esforzándome por lo que decidí ser en la vida, una persona que cuida de las demás.

Quiero dejar algo claro: es duro. No todo es de color de rosa, y muchas veces nos venimos abajo, porque somos humanos. Tenemos derecho a preguntarnos qué narices hacemos aquí, en un lugar ajeno a nuestro idioma y costumbres, alejados de las personas que más queremos y nos quieren... 

Y a pesar de ello, echo la vista atrás y no me arrepiento de haber tomado esta decisión. 

Realmente, mereció la pena.

PD: ¿Os he dicho que me he vuelto adicta al té? Malditas y dulces costumbres británicas.

martes, 7 de abril de 2015

¡Me marcho a tierras inglesas!


Pues sí, gentecilla. He estado muy desaparecida desde mediados de Marzo y la razón ha sido, básicamente, mi falta de tiempo: preparando mil cosas, arreglando papeles, despidiéndome de mi novio, de familia, amigos... y es que me voy a Huddersfield, una ciudad situada entre Leeds y Manchester, Inglaterra. Pasado mañana pongo rumbo a una nueva vida y comienzo a trabajar en un hospital, por fin ejerciendo mi vocación tras tantos años de lucha por conseguirlo, la enfermería. Estoy nerviosa, pero también feliz. Es una oportunidad que no puedo dejar pasar y de la cual seguro que me enriqueceré de conocimiento y grandes experiencias que sólo se pueden vivir cuando una persona tiene que adaptarse a un país extranjero. 

¿Qué pasará con el blog? Pues, si queréis que os diga la verdad, todavía no lo tengo muy claro, pero de seguro que no pretendo abandonarlo. Conozco a algunas personitas del mundo blogger que, mudándose a un país extranjero (dos casos que seguía y sigo bastante son los de Binilla en Alemania y Mizu en Japón), dedicaban/dedican una parte de su rincón a contar sus peripecias por ambos países. Y puede que a eso me dedique las próximas semanas, a relataros un poco mi experiencia en tierras británicas. Y quizás no le dedique mucho tiempo, porque tengo otros deberes, aparte del trabajo y seguir perfeccionando el idioma y estudiando, también ayudar en otras páginas, foros y revistas online. Pero no faltará entrada semanal, ése será mi principal objetivo. 

Y me despido, no sin antes agradecer todo el apoyo de familia, amigos, mi niño y de vosotros, porque hay gente que me sigue tanto por aquí como en las redes sociales y me ha preguntado muchísimo. Gracias, de corazón.

La próxima vez, os hablaré desde Huddersfield (espero que llegue de una pieza junto con todo el equipaje jajaj) ya instalada en la residencia. Hasta entonces, bye, bye!